Usos y Fundamentos del Láser - Desarrollo

 Desarrollo

 La utilización del láser en Periodoncia, ha ganado importancia y gran aceptación en los últimos años.

 No  puede remplazar el tratamiento convencional en todos los casos o tipos de tratamiento, pero utilizado como terapia coadyuvante  mejora el éxito de los mismos y reduce los porcentajes de riesgo de bacteriemia  y sangrado, hecho particularmente especial en pacientes de riesgo.

Sus principales aplicaciones en el campo Periodontal e Implantológico, se basan en la capacidad hemostática y en su potencial bactericida, siendo el primero, producto de la desnaturalización de proteínas y elementos sanguíneos y el sellado directo de los vasos.  Su capacidad de reducción bacteriana se debe principalmente al proceso de foto toxicidad y foto-termolisis selectiva por absorción de determinadas moléculas a una específica longitud de onda.

Existen muchos y diversos tipos de láser que pueden ser clasificados en dos grandes grupos:

 

  •  láseres de baja densidad de potencia o LLLT. O láseres blandos
  •  láseres de alta densidad de potencia o quirúrgicos

Láseres  de baja potencia o Láseres Blandos o  Terapéuticos

 Son aquellos que no atentan contra la vida celular. Son aparatos pequeños y fácilmente transportables. Tienen  un efecto analgésico, antinflamatorio y bioestimulante a través de un incremento del tropismo celular y de la microcirculación, acelerando la velocidad de cicatrización de heridas, así como la reducción de edema e inflamación. Sus principales aplicaciones odontológicas son en hipersensibilidad dentinaria, lesiones aftosas y herpéticas, neuralgia del Trigémino, disfunción de ATM, bioestimulación ósea, y diagnóstico de caries.

Láseres  de Alta potencia o Láseres quirúrgicos

(fig. 4) Láseres de alta potencia

Los láseres de alta potencia o quirúrgicos (fig. 4), están representados por una amplia variedad de emisores con distintas longitudes de onda, y por ende, con distintos efectos sobre los tejidos y con diferentes áreas de aplicación. Basan su efecto sobre los tejidos en una interacción foto térmica en la cual la energía aplicada es convertida en calor, y dependiendo de  la temperatura que alcance el tejido, con qué velocidad lo haga y durante cuanto tiempo, será el efecto resultante. Y es así que para obtener el efecto deseado en el tejido, primero debemos escoger el láser con la longitud de onda apropiada para el tejido a irradiar donde deseamos obtener una respuesta determinada, y segundo deberemos trabajar con parámetros adecuados en cuanto a energía, frecuencia de los pulsos y duración de los pulsos. La combinación apropiada de estos factores  nos llevará a producir diferentes efectos en el tejido

Los láseres quirúrgicos pertenecen a la Categoría IV dentro de la clasificación de riesgo biológico de los láseres, ya que emiten una energía superior a 500 mW.

El ojo es el más expuesto a este tipo de riegos, por lo que es obligatorio el uso de lentes protectores (fig. 5),  acorde a la longitud de onda del laser a utilizar,  tanto por parte del profesional como del paciente.

Uso de lentes de protección  al trabajar con un  láser de Erbium YAG